La inteligencia artificial se ha integrado de forma natural en la creación de contenidos, y era de esperar. Cada vez más empresas, agencias y profesionales utilizamos (me incluyo) herramientas como ChatGPT para redactar textos web, artículos de blog o fichas de producto.
Por eso, bajo mi punto de vista, el debate ya no gira en torno a si usar la IA para crear contenido es válido. Ahora, el foco está en el impacto que tiene la forma en la que se está utilizando esta herramienta. Porque, aunque en teoría el contenido generado con IA puede funcionar para el SEO, en la práctica muchos proyectos están viendo justo lo contrario: textos que no posicionan, mensajes genéricos y una pérdida progresiva de identidad de marca.
Te cuento cuáles son los errores más habituales al utilizar la IA, para que tú no los cometas:
1. Pensar que Google “solo” penaliza el contenido generado con IA
La realidad es que aquí nos encontramos con un matiz importante: Google no penaliza el uso de IA como tal, lo que no valora es el contenido de baja calidad, independientemente de cómo este se haya creado.
Los textos de baja calidad en Internet son los que:
- Se quedan en la superficie de la temática que tratan y no profundizan.
- Repiten lo mismo que ya existe.
- No aportan un valor real a quien lo lee.
- Están escritos solo para hacer SEO.
Muchas veces, el contenido con IA no posiciona porque no es útil ni diferencial, sin importar si lo ha escrito una persona o una IA.
2. Publicar textos sin una estrategia detrás
Otro error muy común al usar la IA para marketing es empezar a generar contenidos sin diseñar antes una estrategia clara.
La IA responde a prompts, pero no define los objetivos del negocio, la arquitectura de los contenidos, las prioridades SEO o la coherencia entre páginas. En estos casos los artículos son inconexos y los blogs se llenan de publicaciones que no se refuerzan entre sí.
Aquí es donde surgen muchos de los problemas del contenido hecho con IA: por la falta de supervisión estratégica.
3. Confiar en el primer resultado porque “suena bien”
Uno de los errores más peligrosos al usar ChatGPT para crear contenido es publicar el texto casi tal cual sale de la conversación con la IA. Si haces esto, te arriesgas a recibir algo que, aunque a priori sea correcto:
- Es demasiado genérico.
- Repite estructuras comunes.
- Utiliza frases vacías.
- No refleja la voz real de tu marca.
En resumen, obtienes un contenido IA genérico, fácilmente reconocible tanto por usuarios como por buscadores.
Cuando todos los textos empiezan a sonar igual, la marca se diluye y el contenido pierde fuerza, aunque esté bien escrito.
4. No adaptar el contenido a la intención de búsqueda
A estas alturas ya sabemos que la IA puede generar textos optimizados, pero para eso hay que saber pedírselos. Es decir, hay que incluir el uso de palabras clave con una intención clara, afinando muy bien los objetivos y respondiendo exactamente a lo que el usuario está buscando.
Si te preguntas “¿Por qué mi contenido con IA no posiciona?”, es más que probable que la respuesta la encuentres en la intención de búsqueda, más que en la propia tecnología.
5. Usar la IA como un sustituto, no como un apoyo
La IA funciona mejor cuando acompaña al proceso creativo, en vez de sustituirlo por completo. Está comprobado que los proyectos que mejor funcionan utilizan la IA como base y luego revisan, editan y reestructuran, adaptando el mensaje al negocio y aplicando el criterio humano.
Cuando se delega todo en la herramienta, sin revisión ni edición, los errores se acumulan y el contenido pierde efectividad.
6. Descuidar la coherencia y la marca a largo plazo
Otra consecuencia de usar mal la IA para generar contenidos tiene que ver con el impacto que tiene en la marca. Si publicas muchos textos rápidos, sin un hilo común, estarás generando mensajes contradictorios, cambios de tono, pérdida de autoridad y, en definitiva, una web que no transmite claridad.
Cuando esto ocurre, tanto el SEO como la percepción del usuario se ven afectados. Y es uno de los motivos por los que muchas empresas empiezan a replantearse cómo están utilizando la IA para crear contenido de calidad.
Entonces… ¿cómo usar la IA sin que perjudique a tu SEO y a tu imagen de marca?
La clave está en la supervisión. Para que la IA sea tu gran aliada necesitas una estrategia clara y revisar con criterio, de modo que los contenidos se adapten de verdad a la intención de búsqueda de tus clientes y se alineen con tu marca y tus objetivos de negocio. Y, si quieres, yo puedo ayudarte a conseguirlo.
Con mi servicio de supervisión estratégica de contenidos generados con IA alcanzarás ese punto intermedio entre automatizarlo todo y renunciar a la tecnología. Porque la diferencia no está en crear más y más textos, sino en aprovechar las herramientas que tenemos disponibles para publicar con inteligencia.
