¿Tu web recibe muchas visitas, pero las ventas, las llamadas o las solicitudes de presupuesto son menos de las que esperabas?
Si has respondido que sí, es probable que hayas conseguido atraer usuarios a través de Google, redes sociales, campañas de publicidad o recomendaciones (¡buen trabajo!) pero lamento decirte que tu web tiene un verdadero cuello de botella: sus textos.
Puede que no tengan faltas de ortografía ni errores gramaticales, pero aun así pueden ser contenidos que explican, pero no convencen; que informan, pero no conectan; que describen servicios, pero no ayudan al usuario a tomar una decisión.
Los errores más frecuentes en los contenidos web de las empresas
Después de años trabajando en la redacción de contenidos web profesionales para empresas de distintos sectores, he comprobado que muchas webs cometen exactamente los mismos errores en este sentido, y te los voy a enumerar.
Son errores que reducen la confianza, empeoran la experiencia del usuario y hacen que tus potenciales clientes abandonen la página sin dar el siguiente paso:
1. Hablar demasiado de la empresa y muy poco del cliente
Llenar la web de frases como estas es, probablemente, el error más común de todos:
- Somos líderes en nuestro sector.
- Ofrecemos un trato cercano.
- Contamos con más de 20 años de experiencia.
- Disponemos de un equipo altamente cualificado.
- Ofrecemos soluciones personalizadas.
Pero ¿qué hay del cliente? Es normal que quieras contarle al mundo lo que haces, pero cuando alguien llega a tu web no está pensando en tu empresa, lo que le preocupa es su problema, su necesidad o su objetivo. Y quiere saber si tú puedes ayudarle.
Los mejores textos web que convierten no giran alrededor de la empresa, sino alrededor del cliente, explicando no solo quién eres sino también (y sobre todo) qué puedes conseguir para él.
Por ejemplo, en lugar de escribir:
Somos una consultora especializada en transformación digital.
Puedes decir:
Te ayudamos a optimizar procesos, reducir costes y aprovechar la tecnología para hacer crecer tu negocio.
¿Ves la diferencia?
2. Intentar sonar profesional a costa de sonar humano
Existe una extraña creencia de que los textos corporativos deben sonar complejos para transmitir profesionalidad.
¿Te suena esto?
Nuestra organización implementa soluciones integrales orientadas a la optimización de recursos y la maximización de resultados.
Esta frase explica algo importante, pero no lo hace de forma clara y cercana para conectar directamente con el usuario y su punto de dolor. Una alternativa podría ser esta:
Te ayudamos a trabajar de forma más eficiente para que consigas mejores resultados con menos esfuerzo.
Ser formal y profesional no debería estar reñido con sonar natural y comprensible, alejando así la complejidad innecesaria que tanta distancia genera.
3. No dejar claro qué hace exactamente la empresa
Esto ocurre más de lo que imaginas: webs que dedican varios párrafos a hablar de valores, filosofía, compromiso o metodología sin explicar claramente qué es lo que venden. Pero piensa una cosa: si un visitante necesita recorrer media página para entender qué haces, probablemente ya lo has perdido.
Si quieres comprobarlo por ti mismo, asegúrate de que quien entre a tu web entienda en menos de 10 segundos:
- Qué haces.
- A quién ayudas.
- Qué problema resuelves.
Si la respuesta es negativa, conviene que un redactor web para empresas revise urgentemente tus contenidos.
4. Escribir para Google y olvidarse de las personas
Durante años se ha estado abusando de determinadas prácticas SEO: textos repetitivos, palabras clave forzadas, párrafos artificiales, contenido escrito únicamente para posicionar… Por suerte, hace tiempo que eso dejó de funcionar.
Ahora, Google premia los contenidos útiles, relevantes y pensados para las personas. Dicho de otra forma, para la creación de contenidos web orientados a conversión hay que partir siempre de una idea muy sencilla:
El SEO debe ayudar al usuario a encontrar el contenido y el contenido, por su parte, debe ayudar al usuario a resolver una necesidad. Si el segundo punto falla, el primero sirve de poco.
5. No tener una propuesta de valor diferenciada
Muchas páginas web podrían intercambiar sus textos entre sí y nadie notaría la diferencia. Todas esas webs hablan de calidad, experiencia, compromiso y soluciones personalizadas, pero se olvidan de explicar por qué alguien debería elegirlas.
Estoy hablando de la propuesta de valor, que debe responder a una pregunta muy concreta: ¿qué te hace diferente? Quizá sea tu especialización, tu forma de trabajar, tu experiencia en un sector específico, tu rapidez o el acompañamiento que ofreces… Sea lo que sea, merece ocupar un lugar destacado en tu web.
6. No guiar al usuario hacia el siguiente paso
Imagina que un potencial cliente llega a tu página de servicios, lee el contenido, le interesa, pero no sabe qué hacer a continuación, porque no encuentra un formulario, no hay una llamada a la acción y no existe un siguiente paso claro.
Los usuarios necesitan orientación, por eso cada página de tu web debería responder a una pregunta fundamental: ¿qué quiero que haga esta persona después de leer esto? Por ejemplo:
- Solicitar una reunión.
- Pedir presupuesto.
- Descargar un recurso.
- Suscribirse.
- Contactar.
Sea cual sea la acción, tiene que resultarle evidente.
7. Publicar contenidos sin revisarlos
Publicar textos sin una revisión final puede afectar seriamente a la imagen de una marca. Aunque no lo creas, el usuario que encuentra erratas, incoherencias, repeticiones, cambios de tono o información desactualizada percibe cierta sensación de descuido. Y la confianza, especialmente en Internet, se construye a partir de esos pequeños detalles.
Por eso la revisión y optimización de contenidos debería formar parte de cualquier estrategia de comunicación digital. En muchos casos, ni siquiera hace falta rehacer la web completa, sino que basta con analizar los textos existentes, corregir errores y mejorar aquellos aspectos que están limitando su rendimiento.
¿Tus textos web están ayudándote a vender o están frenando tus conversiones?
Llegados a este punto, seguro que has comprendido que estos 7 errores de los que te he hablado en este artículo están estrechamente relacionados con la capacidad de comunicación y la transmisión de confianza.
Si sospechas que tus textos podrían estar limitando los resultados de tu web, puedo ayudarte. A través de mi servicio de creación de contenidos web aplico el copywriting web estratégico para generar textos adaptados a cada negocio y pensados para atraer tráfico cualificado, generar confianza y favorecer la conversión.
Y, si ya tienes contenidos publicados y quieres mejorarlos, también puedo encargarme de su revisión.
